lunes, 12 de diciembre de 2011

¿La nieve es simétrica?

Los copos de nieve siempre han sido objeto de estudio y de pasión de mucha gente. Por ejemplo, ya en 1611 Johann Kepler escribió la obra: "Strena seu de nieve sexángula" (El copo de nieve de seis ángulos), donde el mismo Kepler se preguntaba sobre la curiosa estructura hexagonal simétrica de los copos de nieve.
Más tarde en el año de 1653, René Descartes, filósofo y matemático, los describió lo mejor posible que pudo a través de sus sentidos, de la siguiente forma: "Se trata de pequeñas placas de hielo, muy planas, muy pulidas, muy transparentes y gruesas como una hoja de papel...".
Ya a finales del siglo XIX fue entonces e americano Wilson A. Bentley, fallecido en 1931, quien llegó a examinar mas de 5000 copos de nieve, mediante el método de la micro-fotografía, gracias al cual pudo observar que todos los copos eran únicos.
Aunque, a pesar de todo, el estudio más completo sobre los copos de nieve fue el de Ukichiro Nakaya, de Hokkaido (Japón), el cual se aventuró a catalogar los distintos copos de nieve en grupos.
Respondiendo a la primera pregunta, sí, los copos de nieve tienen una simetría de tipo hexagonal, todo ello se debe a la disposición de red que adopta la molécula de agua al alcanzar el estado sólido

En la imagen anterior aparece los átomos de oxígeno en color rojo y os átomos de Hidrógeno en color azul. Esta disposición hexagonal se explica ya que se trata del conjunto rígido, mas estable y de menor energía a la hora de su ordenación espacial. 
La explicación de la no existencia de dos cristales iguales es debida a que la temperatura de cada cristal no es constante en el tiempo, por ello en los pequeños cambios de temperatura que pueden sufrir los copos de nieve en su transito por la nube, haría que las puntas se desarrollasen de diversas maneras.
Pero la verdad no es que todos los copos de nieve sean hexagonales, hablando en este caso de los catalogados como Ih, que son los únicos que podemos encontrar en la Tierra, los hay de doce lados, triangulares, o con imperfecciones.



Aunque, finalmente, todo queda reducido a esto.